Como debe ser una campaña antidrogas

El gobierno británico da hoy un giro de 180 grados en su política frente a las drogas. Los posters y folletines de la nueva campaña que se inicia en Londres y que es financiada por el departamento de salud de su Majestad, evitan los epítetos del estilo “la droga mata” y se refieren tanto a los efectos positivos como a los dañinos de las drogas en un lenguaje que resulta comprensible a sus principales destinatarios, los millones de jóvenes que abarrotan las discotecas en los fines de semana. Les dicen, por ejemplo, que si consumen éxtasis deben tomar agua para evitar deshidratarse.

El objetivo de la campaña es reducir los peligros asociados al consumo de droga con una política no represiva en la que participen los organizadores, el personal de la discoteca y los consumidores.

Los posters que se verán hoy en las principales estaciones de subtes y en las paradas de autobuses de Londres, los 150 mil folletines que se distribuirán entre los jóvenes contienen una mezcla de descripciones, advertencias y recomendaciones sobre las principales drogas que se consumen en las discotecas: éxtasis, marihuana, anfetaminas, cocaína y LSD.

Los posters definen al éxtasis como una droga que aumenta la capacidad perceptiva y da una sensación de euforia, empatía, y de calidez hacia el resto de la gente’’.

A esta descripción añaden una serie de recomendaciones para evitar el daño inmediato a la salud que puede provocar la llamada droga de los 90, cuya principal característica es estirar hasta el límite la resistencia del organismo humano.

El poster aconseja tomar mucha agua y no alcohol, ya que éste aumenta las posibilidades de deshidratación que puede precipitar estados de insuficiencia cardíaca, y puntualiza también los efectos dañinos a mediano y largo plazo. “Los estudios médicos indican que el éxtasis afecta a las células cerebrales y al hígado. Todavía no se conocen sus efectos a largo plazo. Es posible que sus consumidores sufran depresión’’, advierten los  posters.

Esta apelación a la sensatez de los consumidores se complementa con otro elemento clave de la nueva campaña. El personal de seguridad que trabaja en las discotecas recibirá cursos de capacitación para reemplazar una estrategia fundamentalmente represiva -amenazar, echar o denunciar-  por una actividad de supervisión, seguimiento y cuidado de las personas que bailan y en especial de los que parezcan haber consumido drogas.

Los críticos de la campaña señalan que al destacar los aspectos positivos de las drogas se están minimizando sus riesgos, y por lo tanto, encubiertamente, dándole luz verde al consumo.

El director de Asuntos Sanitarios de uno de los municipios más grandes de Londres. John James, defendió el realismo de la campaña. “En un mundo perfecto nadie consumiría drogas.

Pero vivimos en un mundo real, no ideal.

El propósito de esta campaña es dar los hechos a los jóvenes. No teñirlos con nuestros juicios y emociones’’, indicó.

La campaña cuenta con el protagonismo de tres organizaciones no gubernamentales cuyos nombres dicen mucho sobre el problema que enfrenta la capital inglesa.

La campaña un cambio bienvenido de actitud de las autoridades. Los Equipos Londinenses de Acción frente a la Droga, y Release (liberación) , las otras dos ONG, coinciden en que se necesita una estrategia de disminución del riesgo y del daño antes que una política represiva que ya ha demostrado sus límites. “La campaña no dice No tomes droga, pero eso está implícito - dijo el director de Release, Mike Goodman - no estamos predicando.

Estamos dando a conocer los hechos. Reconocemos que hay mucha gente que toma drogas y que ignora los riesgos.’’

La controversia sobre el tipo de campaña a segur refleja un debate similar que se generó en torno de la campaña para combatir el contagio sexual del SIDA.

Se hizo notar que la gente asociaba el acto sexual con el placer, no con la muerte.

Una campaña que pone una cruz sobre una pareja haciendo el amor o que identifica a las drogas con lo puramente negativo, tiene más riesgos de ser desoída que otra que pone ambos actos y sus riesgos en contexto. “Nos estamos apartando de la imagen negativa para pasar a una descripción más completa que sintonice con la experiencia del consumidor en la que se mezclan el placer, el miedo, la presión grupal.

Así tenemos más oportunidades de ser escuchados'’, resumió el director de Reléase, Mike Goodman.